Formación en competencias digitales

La formación como palanca fundamental para el cambio. Si no comprendemos lo que está pasando, difícilmente podemos adaptarnos.

 

En todo proceso de transformación es fundamental identificar y entender los cambios que se están produciendo para poder adaptarse a ellos. Lo primero que tenemos que hacer es obtener la fotografía de la situación actual de la empresa, sus trabajadores y del mercado. Detallar dónde estamos, a dónde nos dirigimos, y definir cuáles son los objetivos que debemos alcanzar.

Cualquier cambio que queramos llevar a cabo en una organización (conjunto de personas) que trabaja con un mismo objetivo tiene que empezar forzosamente por las personas, y la única forma de conseguir  una transformación pasa por la formación.

Las habilidades para competir en el nuevo ecosistema han cambiado, por ello, en Territorio Digital consideramos la formación como parte esencial de la transformación y la integramos de forma transversal en la estrategia digital. De nada sirve llevar a cabo el proceso de transformación digital de una empresa si esta no va a ser capaz de acometer y mantener en el tiempo los cambios propuestos, por no disponer de personal cualificado con las aptitudes necesarias para ello.

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Las habilidades para competir en el nuevo ecosistema digital han cambiado, esto crea la obligación para las organizaciones de reconocer y adaptarse al nuevo entorno de la forma más rápida para no perder la competitividad de la empresa, y el modo de conseguirlo es formando al personal.

Estas barreras a la adopción digital deben ser superadas para garantizar el éxito o la supervivencia de la organización.

La importancia de invertir en formación

Se realizó un estudio sobre el estado de las Pymes en España y se pudieron extraer algunos datos relevantes sobre la relevancia de la formación en este tipo de empresas. La Radiografía de la Pyme 2018 establece que un “69% no dispone de personal con habilidades digitales” para adaptarse a la nueva era digital y, por tanto, a la estrategia que desee llevar a cabo su empresa. No es extraño entonces que se considere a la formación dentro de las compañías como uno de los muros que detienen la digitalización en la pequeña y mediana empresa.

Es decir, consideramos muy importante la formación de empleados veteranos y los recién llegados. De esta forma podrán renovar conocimientos, adaptarse y ayudar a la empresa en el nuevo espectro digital. Como destacan en el estudio, “se traduce en aumento de la productividad y el compromiso”. Dos factores altamente determinantes en cualquier entidad.

Sin embargo, a pesar de ser conscientes de la necesidad de digitalizar sus empresas, un gran volumen de organizaciones sigue resistiéndose, o dilatando su proceso de transformación

La digitalización de una organización es una transformación en sí misma. Los consumidores ahora cuentan con el poder de los motores de búsqueda y las redes sociales en cada etapa del proceso de compra: el 81% realiza búsquedas on line antes de realizar una compra y el 70% del proceso de compra está realizado antes de llegar al punto de venta. La digitalización ha permitido a los consumidores autoeducarse, y ser mucho más escrupulosos al tomar su decisión de compra definitiva.

Esto crea la obligación para las organizaciones de reconocer y adaptarse a este crecimiento digital si quieren lograr el éxito con sus clientes  y ser lo más rentables posible.

El 76% de los especialistas en marketing piensan que el marketing ha cambiado más en los últimos dos años que en los últimos cincuenta, lo que significa que disponer de personal formado en estas materias, resulta esencial.

El 87% de las empresas piensa que la transformación digital es una oportunidad competitiva.

Las organizaciones que han tomado la decisión de transformarse digitalmente, siguen en la lucha de  captar clientes y posibles clientes con con sus estrategias de marketing digital y consiguen crear conciencia de marca, mantener o ampliar su cuota de mercado y, en última instancia, generar ingresos. Esta es la razón por la cual los profesionales digitales capacitados son un activo indispensable.

A pesar de ser conscientes de la necesidad de digitalizar sus empresas, un gran volumen de organizaciones sigue resistiéndose, o dilatando su proceso de transformación digital. Ya sea la falta de presupuesto y recursos disponibles, el temor a lo desconocido, a la pérdida de control o el escepticismo general de conseguir un retorno de la inversión significativo. Estas barreras a la adopción digital deben ser superadas para garantizar el éxito o la supervivencia de la organización.

Por tanto, podemos afirmar que la falta de capacitación en las nuevas habilidades digitales es una, o incluso, la principal barrera para el éxito.

La solución es simple. Una inversión a corto plazo en formación para la capacitación en habilidades digitales dará como resultado una recompensa a largo plazo: empoderar a la organización y sus empleados, manteniendo su ventaja competitiva y asegurando que no se queden atrás.